Comienzo a leer Nocilla Lab de Agustín Fdez M, curioso por saber si predominan los fragmentos que toma de otros discursos (narrativos, cinematográficos, publicitarios, etc) para ser incorporados al relato, digeridos y asimilados (es lo que me gustaría encontrar) o recupera el trenzado de fragmentos de cosecha propia del autor en una secuencia temporal no lineal como hacía en la primera Nocilla ... Claro que a estas alturas (o bajuras para los saurios) de la historia de la Literatura definir qué es cosecha propia en sentido estricto es tarea inútil... y de eso me alegro, hurra. También habría que poner entre comillas la referencia al tiempo no lineal, que es más aparente que real.
Bueno, el caso es que con esta novela, termina Fernández Mallo su Proyecto Nocilla y ahora qué... ¿habrá entrado el autor en un callejón sin salida?, ¿reculará?, ¿volverá reconvertido en autor boom & in & orthodoxian de novelas hispanoamericanas sesenteras?... dios no lo permita. Cuando leí la primera de las nocillas, en enero, pensé, Desde luego es muy entretenida y refrescante, no tan innovadora como dicen sus fans, ni mucho menos, experimental, pero es interesante y se agradece, es una novela escrita por un poeta muy inteligente; luego leí su poemario Carne de píxel ... y me pareció un libro de poemas escrito por un novelista (cosa que no me gustó tanto)... pero seguramente, en esa indefinición es donde él se siente a gusto, y quién no.

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